Muerte de Amán
7Entonces el rey se levantó enfurecido del banquete y se fue al jardín del palacio, pero Amán se quedó para rogar a la reina Ester por su vida, porque vio que el mal ya estaba determinado contra él de parte del rey.
8Cuando el rey volvió del jardín del palacio al lugar donde bebía el vino, ¡ahí estaba Amán caído encima del reclinatorio en el cual estaba recostada Ester!
Por lo cual el rey exclamó: ¿Querrá también violar a la reina en mi presencia y en mi propio palacio?
Mientras hablaba el rey, los servidores cubrieron el rostro de Amán.
9Harbona, uno de los servidores del palacio que estaban en presencia del rey, dijo: ¡Ahí está precisamente colocada en casa de Amán una horca de 22,5 metros de altura, la cual preparó Amán para Mardoqueo, quien habló en provecho del rey!
Y el rey ordenó: ¡Cuélguenlo en ella!
10Colgaron a Amán en la horca que él preparó para Mardoqueo. Y se aplacó la ira del rey.


