Las ovejas y las cabras
31»Cuando yo, el Hijo del hombre, venga en todo mi esplendor junto con los ángeles, me sentaré en mi trono de gloria 32y las naciones se reunirán delante de mí. Y las separaré como el pastor separa las ovejas de los cabritos. 33A mis ovejas las pondré a la mano derecha; a los cabritos, a la izquierda.
34»Entonces yo, el Rey, diré a los de mi derecha: “Vengan, benditos de mi Padre. Entren al reino que está preparado para ustedes desde la fundación del mundo, 35porque tuve hambre y me dieron de comer; tuve sed y me dieron de beber; fui forastero y me alojaron en sus casas; 36estuve desnudo y me vistieron; enfermo y en prisión, y me visitaron”.
37»Y los justos me preguntarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o sediento y te dimos de beber? 38¿Cuándo te vimos forastero y te alojamos en casa, o desnudo y te vestimos? 39¿Y cuándo te vimos enfermo o en prisión y te visitamos?”.
40»Yo, el Rey, les responderé: “Todo lo que hicieron a mis hermanos necesitados a mí me lo hicieron”.
41»Entonces me volveré a los de la izquierda y les diré: “¡Apártense de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el diablo y sus demonios. 42Porque tuve hambre y no me alimentaron; sed y no me dieron de beber; 43cuando fui forastero, me negaron hospitalidad; estuve desnudo y no me vistieron; enfermo y en prisión, y no me visitaron”.
44»Ellos responderán: “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, sediento, forastero, desnudo, enfermo o en prisión y no te ayudamos?”.
45»Y les responderé: “Cada vez que se negaron a ayudar a uno de mis hermanos necesitados, se estaban negando a ayudarme”.
46»Irán, por tanto, al castigo eterno, mientras que los justos entrarán a la vida eterna».


